Arturo Corona M.
Al leer el artículo de “Hagamos ruido por los toros” de Ana Silveyra, decidí escribir esta crítica luego de una tarde de domingo en el llamado “Coso de Insurgentes”, la Plaza de Toros más grande del Mundo.
"Catarino" un animal bien presentado, con brío y fuerza, le correspondía al “Pana”, pero éste nunca lo toreó. No le dio un pase, un quite, lo veía a la distancia, protegido por el ruedo. Sus subalternos estrellaron al toro contra el burladero, causando que el toro perdiera el cuerno izquierdo.
Durante esta temporada se han presentado una serie de irregularidades , toros jóvenes que son regresados por su corta edad, toros de 600 kilos que caen a la arena ante la debilidad de sus patas.
Así las cosas se vive la fiesta del toreo, una tradición que cada día tiene menos adeptos, en Cataluña el parlamento autónomo prohibió las corridas de toros en la comunidad por el maltrato a los animales.
La fiesta del toreo, una tradición que como el cigarro cada día se prohibe en más lugares.
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ResponderBorrarExcelente nota! Ya que los toros en esta ultima temporada se están volviendo una "moda", les comparto una opinión del premio Nobel Mario Vargas Llosa en su discurso "La última corrida"
ResponderBorrarhttp://purotoromexico.blogspot.com/2011/02/opinion-la-ultima-corrida-de-mario.html
Decía un amigo ganadero mío con aires de grandeza ``El toro muere con orgullo, al darle una muerte digna, pues como muere el toro es un arte´´. Le contesté que el día que muriera ojalá lo hiciere con tanta gracia y tanto arte como el toro, en una plaza pùblica a los ojos de cientos de espectadores, morbosos. Pero dado a que me dejó de dirigir la palabra el senorito, reinventaré el arte del toreo con mucha gracia y mucho arte. Sería una fabulosa corrida de toros, si el torero a cuatro patas y sin un ojo, a falta de cuerno que perder, pereciere desangrado por la fuerza bruta del animal, sin utensilios casi de cocina para matar. Toreando el toro precioso se vería dándole la muerte al torero con su chalequito ridículo de borlas arrastrándose como una sierpe, suplicando clemencia al jurado morboso.
ResponderBorrarEl arte de morir solo se da, cuando no pueden manifestar el dolor por lamentos.
Cuánta razón con tus observaciones de la fiesta brava en México. Yo que fui taurino de corazón toda mi vida, tradición heredada de mi padre y de una novia, tuve a bien de que "se me saliera el toro" a causa de las pésimas corridas que ofreció la Plaza México, durante varios lustros. Largas temporadas de ver a los mismos y aburridos toreros mexicanos (En España la fiesta es otra cosa, sin querer ser malinchista, pero éste es otro tema), toreando toros mansos. Fiesta "brava" que más bien era circo sanguinario y cruel, por la falta de arte y por la falta de destreza al ejecutar tanto volapie fallido.
ResponderBorrarSaludos,
AC
Muy buena fiesta en la plaza de toros.
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