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martes, febrero 28, 2012

Amor de película



Por Paula Aguilar Barradas



El cine. El arte del mundo contemporáneo, una nueva manera de contar historias. Ha estado ahí desde comienzos del siglo pasado, de una manera muy silenciosa porque, como sabemos, las películas de aquella época eran mudas. En 1929 el mundo cinematográfico sufrió un cambio con la llegada del cine sonoro con el musical El cantante de jazz. Desde ese punto y hasta ahora, el cine ha sido sonoro. Pero, ¿qué sería del cine sin los espectadores?, y ¿qué sería de la gente sin un poco de cine?, ¿qué es lo que hace que las personas, aun con internet y televisión, asistan a las salas del cine?




En la Segunda Guerra Mundial la gente se resguardó en el cine para tratar de olvidar las desgracias del mundo exterior. Las mujeres iban a recordar a sus hombres con actores como Clark Gable o James Stewart. Los hombres trataban de superar las pérdidas de sus hijos con las canciones y bailes de Fred Astaire y Ginger Rogers. Posiblemente el hecho de que la humanidad se sintiera amenazada por una guerra fue lo que marcó al cine con el apodo de “Cine de oro” (además que después el cine se vería lleno de lo que se llama blockbusters); se produjo una ola de musicales llenos de alegría (La época de oro de este género), romances que estarían para la eternidad y películas bélicas que se mantendrían en la mente de las audiencias. Todos estos géneros y más brindaron a, por lo menos un espectador, un poco de consuelo.

Este sentimiento de consuelo es perfectamente representado en la película del director Woody Allen: La rosa púrpura del Cairo, película en la que, después de un evento fantástico, una mujer se ve rodeada de desdicha, tristeza y desempleo; ¿qué es lo que ella hace? Ir al cine. El personaje principal es una cinéfila, gasta su sueldo de camarera en este arte. Cuando una película se estrena, es la primera en estar ahí y, además, no la ve una, sino hasta cinco veces. Con este ejemplo, se puede observar a la persona que vive del cine (no quiere decir que trabaje en la industria, sino que en algún momento de su vida necesita que alguien le cuente una historia en la que se narre lo que ella anhela o espera).


Bridget Jones
Por ejemplo, ¿por qué a las mujeres les encantan las comedias románticas? Obviamente porque, cuando ven al protagónico masculino, muchas veces anhelan que un hombre las trate igual, o anhelan una historia igual de maravillosa que la del guion. ¿Por qué la película de Bridget Jones es ya un clásico? Porque está llena de eventos situacionales que las mujeres sí hacen; ¿qué mujer no se ha presentado en el evento mas importante de su pareja con un pésimo maquillaje?, ¿quién no se ha puesto borracho en su apartamento mientras escucha All By Myself? Este tipo de películas hacen que no sólo el público se sienta consolado, sino que también sienta que “hicieron una película basada en ellos”.


La saga

Sin embargo, no sólo es cuestión de que te sientas identificado con una película, sino que también se trata de que el estudio haga aquellas películas con las que vas a crecer; las producciones que se llevarán dinero, fama y muchos, muchos seguidores. Estas películas serán heredadas de generación en generación hasta convertirse en los clásicos favoritos del público. Con la llegada del blockbuster se crearon las llamadas “sagas”; estas, como ya se mencionó, definieron generaciones. No hay que buscar más de dos ejemplos: Star Wars y Harry Potter. Las personas que sí siguieron la saga desde un principio, son las personas que están ahí no sólo el día de la premier, sino el del estreno y todas las demás veces que se pueda. Podrán leer los libros millones de veces (en el caso de Harry Potter), pero aun así no existiría la manía sin las películas. Son aquellas personas que compraran todos los productos habidos y por haber de estas producciones; si llegan a celebrar el 500º aniversario, comprarán la edición extendida de la extendida, con comentarios de los actores y los hijos de estos, la comprarán. El cine desde los años sesenta ha dependido mucho de la mercadotecnia pero, de todas maneras, no sería nada sin el público, y ¿qué mejor si así la pasión por el cine es plasmada en lo material?

La tecnología ha avanzado mucho en los últimos años, parece ser que con cada avance en cuanto a medios, el cine esta cada vez más “en peligro”. En la década de los cincuenta, se decía que el cine moriría con la llegada de la televisión. Como podemos ver, hoy en día se hacen más películas que antes y aún se hacen enormes filas para entrar a las salas. Además, la televisión jamás estuvo pensada para ser proyección de producciones cinematográficas. Inclusive el hecho de que en internet se encuentren las películas, puede poner en riesgo el cine.


Pero, ¿si ya hay internet por qué aún hay cine? Por el simple y sencillo hecho de que, cuando uno ve una película en internet, realmente no le presta mucha atención, ya que en la computadora hay demasiadas distracciones, o ¿qué acaso hay alguien que haya visto una película sin siquiera meterse a su Twitter o Facebook para poner la frase mas emotiva que han visto de la película? Al contrario que sucede en el cine donde hay comodidad, excelente sonido, una pantalla muchísimo más grande que la de tu computadora pero, sobre todo, que no podrás verla antes del estreno oficial.

Otra cosa que posiblemente puede poner el cine en peligro es la piratería (que a consecuencia de esta muchas productoras han decidido poner sus películas en internet). Si bien muchos pueden recordar que antes las películas piratas eran de pésima calidad y eran grabadas dentro de las salas del cine, se podía ver cuando la gente se paraba para salir de las salas de cine, se escuchaba cuando la gente se reía o hacia alguna exclamación. Hay que admitir que efectivamente es más barato y que muchas películas las podrás ver mucho antes de su estreno, pero la calidad jamás será la misma.

El cine podrá costar $64 y seguramente puede llegar subir o bajar; podrá el internet o la piratería hacerla perder un poco de su prestigio. Pero hay que tomar en cuenta que, de alguna manera, amamos ver la cartelera de un cine, buscar los horarios, oler las palomitas, sentarte en la butaca, las luces, la pantalla, el reflector, etc. el cine tiene más prestigio que la televisión o el internet juntos; mantiene a las familias en momentos únicos, lleva a las parejas a momentos íntimos; lleva a la gente a los lugares que jamás pensó que el hombre podría ver, más que en sus propios sueños.

 No habría gente cada año frente a su espejo con una botella de shampoo diciendo su discurso de aceptación al Óscar; las personas no llorarían al ver como las parejas de la pantalla grande se declaran su amor después de casi dos horas de historia; no estaría tu amigo cinéfilo que no puede dejar de gastar su dinero en películas; jamás habrías llevado a esa muchacha, que después se convirtió en el amor de tu vida, a su primera cita en una sala de cine; tampoco hubieras tenido ese coraje al gastar dinero en una pésima producción. El cine representa, aunque como mero extra, aquella pequeña cosa que te ha llevado a los mejores momentos de esta producción cinematográfica llamada vida.




8 comentarios:

  1. Excelente planteamiento de la industria del cine.

    Veo que la fiesta de los Oscares va en declive, la industria premia al pasado y sigue plantada en los años de oro. Ya denle una actualización, ¡las redes ya se los comieron!

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  2. Me encantó la nota. Regresar en el tiempo a cómo se consideraba el cine, los riesgos que ha vivido, y lo que es hoy da una visión diferente a quien lo lea. Es cierto, quizás haya perdido valor en los últimos años... pero la experiencia de ver una película en una sala de cine es única.

    Gilda García

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  3. es verdad que el cine nos ha dado un escape a la realidad, como decía Pedro Ruiz, "lo bonito del cine es que durante dos horas los problemas son de otros", también habría que analizar cuanto daño nos han hecho los estereotiposde hollywoood en la búsqueda de una vida perfecta, el "american way of life" que dictado como debemos enamorarnos, desenamorarnos, trabajar, soñar, aspirar, e incluso vivir muchas veces nuestra vida.

    Pedro Montesinos Colín.

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  4. Buena nota.
    Los oscares este año fueron muy buenos! El cine si ha cambiado mucho pero sigue siendo muy bueno y un medio muy importante.

    Paulina González M

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  5. Es un excelente articulo del cine, todo lo que se habla es muy cierto pero sin duda nada se compara con el hecho de ir al cine y disfrutar de una buena pelicula, en pantalla grande, y lo que no puede faltar las palomitas.

    Stephany Robles R.

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  6. bastante interesante en cuanto a estrategias de cine

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  7. Todo lo que dicen es verdad; el cine ha dejado de ser un medio y se ha convertido en parte de nuestras vidas, arráncandonos ya sean lágrimas o sonrisas, con maravillosas historias conmovedoras creando una experiencia, pero tiene un gran reto que el público que cada vez cuesta más trabajo deslumbrar a la gente, pero el cine nunca cambiará pues es algo único.

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  8. Todo lo que dicen es verdad; el cine ha dejado de ser un medio y se ha convertido en parte de nuestras vidas, arráncandonos ya sean lágrimas o sonrisas, con maravillosas historias conmovedoras creando una experiencia, pero tiene un gran reto que el público que cada vez cuesta más trabajo deslumbrar a la gente, pero el cine nunca cambiará pues es algo único
    Flora Cos

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