Por Mayte Navarrete

En la sala de espera, a lado de la
Consejería 2, hay más de veinte seropositivos. Entre ellos, caminan, dos madres
que cargan a sus respectivos hijos.
María es una de estas madres, una
paciente que apenas obtuvo su expediente en la clínica hace un mes. Tiene como
28 años, integra el rango de edad de 25 a 29 años, el grupo con mayor
porcentaje de afectados por el virus según datos del Instituto Nacional de
Estadísticas y Geografía (INEGI). Por otra parte, el Centro Nacional para la
Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA) detalla que en este rango de
edad existen 2,236 casos de mujeres contagiadas.

Buscando respuestas.

Desde siempre el porcentaje con mayor
número de infectados por el virus es del sexo masculino. Para 2012, según el
Registro Nacional de Casos de SIDA, se notificaron un total de 157 mil 529
desde 1983, de los cuales 81% son hombres (129 mil 366) y el 17.9% son mujeres
(28 mil 163). En casi el mismo periodo, de 1984 a 2012, se reportaron 41 mil
667 casos que continúan como seroposotivos a VIH.
¿Y las mujeres?
El Dr. Badial afirma que “Muchas veces
las mujeres se sienten seguras y creen que, con su pareja estable, no les
sucederá nada. Y sí, muchos hombres no les llegan a comentar a sus esposas
sobre las relaciones que tienen extramaritales. Es por eso que ellas no se
atienden a tiempo.”
María es una de esas mujeres, Pablo, su
pareja, le ocultó su diagnóstico, intentó evadir la situación como se evaden
los impuestos, sólo que en vez de ser un acto ilegal, éste se convirtió en un acto
inmoral. Ahora María es una portadora más del VIH.
¿Cómo es el momento en que se les entrega el diagnóstico revelador?
En el primer piso de la clínica se
realiza la prueba para detectar casos con VIH/SIDA. Una enfermera es la
encargada de dar una plática a las personas que se realizarán la prueba. Se
informa que el VIH sólo se transmite por vía sexual, sanguínea o perinatal. En
un virus que se encarga de destruir los Linfocitos CD4, los cuales son parte
del sistema inmunológico del organismo, es decir, el sistema de defensa. Este
proceso causa que los seropositivos contraigan infecciones graves de las que
una persona sana no se contagiaría. El nombre de esta afección es SIDA
(Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) y puede llegar a afectar todos los sistemas
corporales.
Llegar a fase SIDA es sinónimo de
mortalidad, pero si se llega a detectar el VIH a tiempo se puede tener una gran
calidad de vida. Se aconseja realizarse la prueba del VIH por lo menos una vez
al año ya que es imposible distinguir por simple observación si una persona
está infectada o no.
Después de media hora de exposición, la
presentación llega a la mejor parte, donde con gran emoción la enfermera
muestra que existe una vía de salvación para las personas con VIH: los
antirretrovirales.
Para una vida con calidad.
La terapia antirretroviral consiste en
una serie de medicamentos para el tratamiento del VIH, no mata el virus pero sí
ayuda a evitar el debilitamiento del sistema inmunológico. Existen más de 20
antirretrovirales distribuidos para cada fase del ciclo vital del VIH.
Más del 90% de los antirretrovirales,
según el Dr. Badial, son gratuitos en México y sólo algunos no están
disponibles y tienen un alto costo. Los antirretrovirales llegaron a México en
2003 y según afirma el Dr. Badial, cientos de pacientes tener una vida con
calidad. Dice que algunas
personas llegan a vivir hasta 70 años más después de que les diagnostican VIH,
pero, como dice, sin un debido cuidado el rango puede reducirse entre 8 y 10.
Ejemplo viviente.
Francisco García Cornejo, o mejor
conocido como Paco, es ejemplo vivo. Tiene 42 años y 24 viviendo con VIH. En
1988, cuando Paco tenía 18 años, un hombre de 38 años lo violó y lo contagió.
Según estimaciones de la Secretaría de
Salud (SSA), en México ocurren alrededor de 120 mil violaciones al año, es
decir, aproximadamente una cada cuatro minutos.
Paco permaneció dos años sin saber que
era portador de VIH. A los 20, su pareja de aquel momento, lo llevó a que se
fuera a hacer una prueba. Existen distintas clínicas donde la prueba del VIH,
Hepatitis B, C y Sífilis son gratuitas. El diagnóstico de Paco resultó
positivo.

Paco ha vivido con esta enfermedad ya
24 años y los antirretrovirales y cuidados excesivos lo mantienen optimista en
la contienda. Ha pasado por momentos de gran dolor y depresión como lo que le
sucedió a los 35 años, dejó su tratamiento porque creía que ya nada le
importaba, porque quería morirse para dejar de sufrir.
En la actualidad se dedica a ayudar a
personas contagiadas por el VIH. Su caso ha sido inspirador para muchos, es un
ejemplo, es el entusiasmo por la vida encarnado en un hombre.
Paco y el Dr. Badial afirman que jamás
dejarán de luchar por las personas con VIH o SIDA, que su contienda no se
acabará hasta que tengan por seguro que estos portadores puedan tener luz en su
vida.
“Yo no me voy de aquí nunca, no me voy
hasta que se encuentre una cura, no me voy, yo no abandonaría a mis pacientes
―afirma el Doctor Badial―. Todavía tenemos mucho por hacer, mucho camino que
recorrer”.
¡Muy buen trabajo! Me gusta tu estilo de redacción.
ResponderBorrarAna Karen Tovilla.
muy buen artículo e interesante !!!!!!
ResponderBorrarbuena redacción felicidades!!!
Ximena Oropeza