Ayrton: Exhibiciones entrelazadas

Por Eduardo Romero Torres
Alumno de Prácticum I

Inspirada en el legendario piloto brasileño de Fórmula Uno, Ayrton Senna, la muestra plantea un punto de partida en donde se explora la naturaleza de lo escultórico a través de conceptos como la mente, el cuerpo, el carro, la velocidad y la ingeniería; todos ellos relacionados con la máxima categoría del automovilismo. 

Cuatro artistas de diferentes nacionalidades se inspiraron en la mítica figura del tres veces campeón del mundo de Fórmula 1, el piloto brasileño Ayrton Senna da Silva (1960-1994), para montar una muestra compuesta por exhibiciones entrelazadas en las inmediaciones del Museo Tamayo Arte Contemporáneo de la Ciudad de México.

Ayrton, no solamente es el nombre con que se denominó a esta innovadora propuesta, sino que también es el apelativo propio de Senna da Silva, quien murió en un accidente durante una competencia de F1 en el año de 1994. Aunque la exhibición, no trata sobre la vida y obra del piloto fallecido, su nombre sirvió como una fuente de inspiración para los artistas creadores.


La muestra se encuentra compuesta por obras de la mexicana Tania Pérez, el peruano Armando Andrade Tudela, la sueca Nina Canell y el danés Thomas Poulsen. Todos ellos, artistas cuyo trabajo gira alrededor de la naturaleza y experimentación con el medio escultórico.

La exposición busca transmitir al público una experiencia colectiva que permita enriquecer y despertar sensaciones estéticas frente a objetos de uso cotidiano cuya existencia y vida útil, pasan de forma inadvertida frente a nuestros ojos.

“Ayrton es un marcador de posición o un lugar de trabajo desde el cual los artistas pueden pensar sobre la vida útil de los objetos -un casco, una pista, un deporte, una obra de arte, una exposición- como ensamblajes o como acontecimientos en sí mismos”, señaló Ana Luisa Espinosa, coordinadora de educación del Museo Tamayo.

A lo largo de la muestra, las piezas expuestas tienen la intención de establecer vínculos históricos entre procesos socio-culturales.

Artistas como Tudela, reflejan en su obra las herencias formales de la ideología de izquierda de los años 60 y 70 en Latinoamérica. Su plástica escultórica, combinada con música de protesta y sentimiento indigenista, nos hace voltear hacia nuestro pasado e historia desdichada.


Por su parte Nina Canell pone en evidencia la tecnología e infraestructura que sostiene a nuestro mundo globalizado. Cables, goma, cobre, fibras ópticas y ondas sonoras se hacen presentes en cada una de las salas del recinto para dar a conocer al público los soportes que hacen posible a las telecomunicaciones.

El lenguaje de Thomas Poulsen hace uso del display y la escultura para poder expresarse. Su trabajo gira en torno al principio del diseño social, una corriente artística que postula la relación psicológica y emocional del hombre ante el espacio que habita; materiales, productos y arquitectura influyen en el comportamiento de los seres humanos.

Por último, la obra de Tania Pérez Córdova postula al objeto de uso cotidiano como un confidente de vida. En cierta forma, las piezas de la mexicana nos invitan a reflexionar que somos lo que utilizamos. Bajo esta perspectiva, el sentido biográfico y la capacidad narrativa de las cosas útiles nos abre hacia un universo de vivencias infinitas.

“Ayrton. Cuatro exposiciones por Armando Andrade Tudela, Nina Canell, FOS y Tania Pérez Córdova puede definirse como el acto de poner en práctica una lógica diferente en la construcción de una exhibición, que reflexione sobre el quehacer artístico y los debates intelectuales que ponen en cuestión lo que una exposición en un museo es o puede ser”, añadió la coordinadora de educación del Museo Tamayo.  


La exposición que abrió el día 1 de abril, un mes antes de la conmemoración del XXIII aniversario de la muerte de Senna en el Gran Premio de San Marino, permanecerá abierta hasta el 13 de agosto.
  
Ayrton, una muestra interesante, nos invita a replantearnos el significado del arte contemporáneo. A través de piezas y objetos de uso cotidiano, se genera un discurso vital que nos define. La exposición nos hace conscientes acerca de cómo un objeto desechado, cuenta una historia de un momento determinado de nuestras vidas.

Los objetos que utilizamos son los cómplices cercanos de nuestra evolución, gustos e ideología. Representan a la sociedad en que vivimos y hasta nuestras pasiones ¡No te pierdas esta muestra por nada del mundo! ¡Somos lo que usamos! ¤

Fuentes:

1 comentario:

  1. Toda la información me pareció excelente, solo las imágenes están muy saturadas.

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