Dalí en Paseo de la Reforma: 7 obras que no te puedes perder

Por Eduardo Romero Torres  
Alumno de Prácticum I

Salvador Dalí es uno de los artistas con mayor reconocimiento a nivel internacional. Gran mayoría de sus obras están fundamentadas en la corriente del Surrealismo ¡Está es una oportunidad que no te puedes perder! ¿La ubicación? A las fueras del Museo Nacional de Antropología e Historia 

Foto: Eduardo Romero
El Surrealismo se define como un movimiento literario y artístico que se originó en Francia en 1929 y fue encabezado por André Breton. Su característica principal fue la fascinación por los sueños, el inconsciente, lo irracional y el mundo paralelo a la realidad. Desde sus inicios se concibió como una vía revolucionaria y una forma de vida, más que una propuesta estilística.


Artistas como Salvador Dalí, Yves Tanguy y Max Ernst tomaron como referencia el texto La interpretación de los sueños de Sigmund Freud, el cual abría una nueva manera de ver el inconsciente y las fantasías.


A continuación, te mostramos los 7 hits de Dalí:

GIF: Eduardo Romero
El caracol y el ángel
Gouche preparatorio: 1977
Fundición: 1984, Tesconi
Bronce dorado con pátina verde y negra
La representación de este molusco deriva de la visión que Dalí tuvo del psicoanalista Sigmund Freud antes de conocerlo en Londres: un caracol en una bicicleta.
Dalí siempre tuvo presente la corriente que Freud inauguró hacia 1900: el psicoanálisis. A partir de entonces, el inconsciente alimentaría el lenguaje del arte.

GIF: Eduardo Romero
La mujer en llamas
Gouche preparatorio: 1980
Fundición: 1980, Tesconi
A lo largo de la vida se guardan deseos y recuerdos valiosos que permanecen en el inconsciente, como dentro de cajones. Aquí, la mujer se encuentra en éxtasis; la gaceta de la pelvis está más abierta que las otras, alegoría de los deseos sexuales contenidos, que desencadenan el fuego interior.
Gala fue la única mujer que pudo enseñarle al artista el sentido del placer; el pintor siempre se refirió a ella como su muleta, ser que lo mantenía sujeto a la realidad.

GIF: Eduardo Romero
Gabinete antropomórfico
Gouche preparatorio: 1973
Fundición: 1982, Mibrosa
Este personaje nos transmite dolor y desesperación; brazos y piernas están completamente tensos y contorsionados. Uno de los temas más recurrente por los surrealistas fueron los cajones, por el hecho de que guardan algo. De esra gavetas entreabiertas parecen salir telas que simbolizan, de acuerdo con el psicoanálisis, nuestros secretos más íntimos y perturbadores.

GIF: Eduardo Romero
Homenaje a Terpsícore
Gouche preparatorio: 1977
Fundición: 1984, Perseo
Según el poeta griego Hesíodo, los dioses Zeus y Mnemósine engendraron a Clío, Talía y Terpsícore, (la Historia, la Comedia y la Danza). En esta escultura dos bailarinas se mieven y simbolizan la gracia, la sensucalidad y el dominio de técnica. A una de ellas, con cuerpo geometrizado, le brotan ramas que dan lugar al crecimiento rítmico de la vida.

GIF: Eduardo Romero
Bailarina daliniana
Gouche preparatorio: 1949
Fundición: 1984, Perseo
Bronce dorado con pátina azul y negra
La mujer, rígida en su torso, cuello y cabeza, parece suspendida en el aire. El vestido, con cuatro farolones, advierte un movimiento mitad mar, mitad aire. La bailarina sujeta los volantes. No hay expresión en el rostro; sí, una cierta noción de delicadeza en los dedos. La falda se convierte en agua. La materia dura del bronce se ha transformado para imitar la ligereza de una tela, la ilusión de ritmo y la armonía en el agua habitada por flores.

GIF: Eduardo Romero
Unicornio
Gouche preparatorio: 1977
Fundición: 1984, Perseo
Bronce dorado con pátina verde y negra
Insipirada en las representaciones medievales, esta escultura tiene su origen en el universo de los deseos inconfesbles. Su concepción fue a partir de los dibujos y piezas de joyería que trabajó desde 1949. Para el artista los cuernos poseen un sentido viril y fantástico. El cuerno penetra un muro que sangra.

GIF: Eduardo Romero
San Jorge y el dragón
Gouche preparatorio: 1977
Fundición: 1984, Tesconi
Bronce dorado con pátina verde, negra y café
De acuerdo con la leyenda, el reino de Capadocia, hoy Turquía, sufría el yugo de uno de los monstruos míticos más temidos: el dragón. Para calmar su furia contra la ciudad, el pueblo debía dar sacrificio a una de sus doncellas cada día. Se ofrendaron todas las jóvenes del reino, hasta que llegó el momento en el que la princesa debía enfrentar la muerte. Aquel acto de sacrifico fue recompensado con su rescate por el héroe.   


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