Construyendo Puentes, la Orgánica Introspección de Adriana Puente

Maestra Ma. Dolores Sánchez Vicario 
Universidad Anáhuac México

Para llegar a la exposición es preciso ascender por una amplia escalinata para posteriormente zambullirse en lo que la artista ha dado por llamar una “Introspección”, y efectivamente Adriana Puente nos transporta por un viaje tan colorido como monocromático. 

De la mano de sus series "Registros en el cuerpo" y posteriormente "Mapa corporal", con trazos firmes y definidos así como con su lenguaje abstracto, plasma con la espátula, brocha, pincel y sellos un amplio catálogo de sus reflexiones, dudas, reclamos e inquietudes como seres que emergieran desde lo más profundo de sus sentidos; acaricia y araña el rígido lienzo como si nos trasladáramos hacia las entrañas de los cálidos cuadros de una variada paleta, encarnando territorios en donde se enfrentan mis órganos contra mis reflexiones como si estallara mi mundo angustiado. 
A un giro de la mirada la vista es trasladada a lo profundo de un fondo casi marino aunque no menos inquietante, de paisajes azulados, celestes y turquesinos que combaten con los ocres, con los blancos, en una lucha que nos lleva a diversas reflexiones entre el riesgo y la tensión, entre la precaución y la lucha. 


                                                                                         FOTO: JORGE IVÁN HERRERA


El cuerpo se inquieta y la razón se alerta, enfrentándose vertiginosamente para finalmente estamparse y rendirse ante el cuadro de Adriana, que generosamente nos abre una ventana para alcanzar a ver (¿o escuchar?) el grito del mundo. 

Afortunadamente la pintora nos obsequia con su serie "Caligrafía del alma", un remanso al pensamiento y un oasis al alma, que si bien arranca inquietante poco a poco nos concede un espacio que nos permite fluir hacia la libertad. 

                                                                                           FOTO: JORGE IVÁN HERRERA


Efectivamente Adriana Puente, artista mexicana del siglo XXI, en su obra da voz al interior desde su lienzo, con su pincelada arrebatada, con firmeza y ferocidad no deja una huella inolvidable y profunda, pletórica de inquietudes al espectador quien se queda con la imperiosa necesidad de dar atención a las voces internas que luchan por emerger y existir hoy y para todos. 

Gratamente impresionada para salir de la exposición ahora es menester el descender la escalera y aterrizar al mundo cotidiano, tal vez más sacudida, pero indudablemente más ligera y más feliz.

Visita la exposición en el edificio de la biblioteca de la Universidad Anáhuac Norte 
contacto: puenteadriana@hotmail.com 

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.